El “Portugués” Montero sentenció al Zulia


montero.jpg  Miguel Montero, héroe ofensivo del juego

¿Cómo se puede estar a un lanzamiento de ubicarse muy cerca de una final y no rematar en el momento oportuno?. ¿Cómo de la eventualidad de dormir hoy a medio juego de distancia, deberán ir a la cama a dos y medio?…

Estas preguntas serán las compañeras de viaje nocturno del equipo Aguilas del Zulia, que anoche sucumbieron ante los Tigres de Aragua con marcador de 5 x 4, en Maracay.

Si se buscaran las causas directas de lo acontecido, habría que ir temprano en el marcador.

Los zulianos pudieron fabricar más carreras en el primer tercio, pero no dieron  el batazo que, con tres en circulación, pusiera más presión en el pitcheo aragüeño.  Sin embargo, y para contrarestar el comentario precedente, tampoco los maracayeros pudieron ligar y dejaron muchos hombres sin anotar a lo largo del cotejo. En este particular, por tanto, hablaríamos de una nivelación en el análisis.

¿Un error de Carlos González en el jardín derecho?, es verdad, pero el mismo prospecto de Arizona compensó de alguna manera al traer el empate innings después con un sencillo al centro.

¿Tocaría usted la pelota con González, dos a bordo, sin outs y en el primer tercio del choque?. Si lo hubiese hecho el estratega de los zulianos, a pesar de las críticas, probablemente Zulia contaría con una anotación adicional para defenderse en los tramos finales. Tampoco se hizo de esa forma. Russell dio luz verde a González y este sucumbió ante el zurdo. El juego era sumamente importante (incluso más para el Zulia) y no debía ser tratado como un partido común y corriente. Los rapaces se jugaban mucho y era menester tomar ventaja de cualquier situación. Con todo y el peligro que representa González, sigue siendo un muchacho con poca experiencia.

No obstante, y gracias al accionar ofensivo de Donaldo Méndez, las Aguilas lograron irse arriba 4 x3  y así llegaron al fatídico noveno capítulo, no sin antes sortear tumultos en las almohadillas que fueron sofocados por los brazos relevistas.

Noveno inning. Se embasa Ramón Hernández con imparable ante Richard Garcés. En dos strikes sin bolas, “Moncho” fue a buscar un lanzamiento contra el piso y a fuerza de habilidad pudo embasarse.

Alex Núñez vino a tocar la bola. Le salió un globo hacia  atrás que provocó  grandes esfuerzos del receptor Guillermo Rodríguez y el antesalista Alberto Callaspo. La pelota pareció rebotar de la mascota del careta zuliano y caer en el guante de Callaspo, haciéndonos recordar, años atrás en una Serie Mundial, un foul que Bob Boone fue a buscar. La pelota pegó en el fondo de su mascota y salió para depositarse en el guante de Pete Rose. La repetición en la televisión, nos aclaró el panorana: el tercera base occidental se valió de su rapidez y “le sacó” la bola al catcher, que iba en incómoda situación a tratar de hacer el out.

Con uno fuera y corredor en la inicial, el emergente Alex Romero conecta fuerte por la segunda, aparentemente ideal para la doble matanza. Se enredó ligeramente Carlos León y sólo pudieron sacar el out de Hernández en la intermedia.

Acto seguido, uno de los turnos más importantes del match. Luis Rodríguez en 3 y 2, dejó pasar un envío que bien pudo ser sentenciado como el último strike y por tanto, el último out del encuentro. No fue así. El principal Jason Milsap le dio la cuarta mala a Rodríguez y Romero arribó al segundo cojín.

Llegó entonces el dramático desenlace con Miguel Montero como emergente y protagonista. El “Portugués”, de bajo rendimiento en esta semifinal, ligó un trueno hacia el jardín central que trajo a Romero con el empate. El tiro de Jonel Pacheco fue extremadamente malo y permitió el avance de Rodríguez a la tercera, base que no debió tomar si Pacheco se hubiese consustanciado con los fundamentos de la pelota: lanzar al hombre corte, porque el chance de out en la goma no existía. Cuando el corredor se regresaba a la antesala, porque la bola ya había sido controlada por el receptor aguilucho, éste hizo un “absolutamente innecesario” disparo a esa almohadilla tratando de sorprender al corredor. ¿El sorprendido?, el mascoteador de las Aguilas y todo el estado Zulia: un piconazo incontrolable metió la esférica en el jardín izquierdo y Luis Rodríguez anotaba cómodamente la del triunfo para los Tigres.

Quedarán las interrogantes para el futuro:

  • ¿No era adecuado el rodado para el doble out?

  • ¿No fue strike el último lanzamiento ante Luis Rodríguez?

  • ¿Por qué Pacheco hizo el intento en la goma si no tenía el más mínimo chance?

  • ¿Por qué Guillermo Rodríguez lanzó a la tercera, consciente de que era la carrera de perder en caso de un disparo errado?

Lo cierto es que la suma de todo lo anterior, dio impulso nuevamente a los felinos, que logran distanciarse nuevamente del Zulia. Aragua se medirá ante el Cardenales, ganador de anoche ante el Caracas 7 x 3,  y le bastará salir airoso en dos choques más para acompañar al Magallanes en la Gran Final.

Todo esto por un strike…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s