Ozzie Guillén: el salvavidas?


Muchos hablan del nivel “polémico” de las intervenciones de Oswaldo Guillén. Hay quienes lo aman y existe otro grupo que sencillamente, no lo soporta. Eso lo sabe el manager de los Medias Blancas y, repetidamente, ha asumido la responsabilidad de lo que dice. Este punto, hace que veamos con ojos de seriedad la gran mayoría de sus comentarios.

Quienes conocen a Oswaldo Guillén desde sus comienzos, no deben extrañarse de la forma en la que se expresa el mirandino. No es nueva, para nada, su manera de conducirse ante los medios de comunicación.

En ocasiones, más de una a decir verdad, ese “franco nivel” tiende a salirse de proporción y pudiera incluso rozar con términos relacionados a la imprudencia y “falta de tacto”.

No obstante, y probablemente por mi forma de actuar, percibir y decir las cosas, esa manera de Ozzie no me choca del todo.

En una era en la que lo “políticamente correcto” ya cansa, el bálsamo de quien habla directamente absorbe características de “luz al final del túnel”.

Guillén es un personaje importante, quieran o no. Dispone de una gran trayectoria como jugador y otra, quizás más relevante en cuanto a logros, como técnico. Eso es irrefutable y es lo que le brinda la oportunidad de ser escuchado por todo el estamento del beisbol organizado.

Ah… y Guillén nació en Ocumare del Tuy, Estado Miranda, Venezuela. Eso, es Suramérica y claramente relacionado con el hecho de ser latino. Consustanciado con el hecho de haber llegado a los Estados Unidos como uno más, buscando un puesto en contra de muchos  candidatos y de muchos pronósticos también.

Entonces, por qué pretenden muchos minimizar las declaraciones de quien ha vivido en carne propia los vaivenes de una segregación que otros tantos intentan ocultar con manifestaciones de apoyo irrestricto al desarollo de las minorías, dentro de una sociedad visiblemente afectada por el desnivel?.

Guillén no habló de racismo, sino de ventajas de otros contra desventajas de los latinos.

Es cierto que los japoneses, por ejemplo, arriban a las mayores luego de nueve años jugando en su patria. Y si son vistos por la MLB, obviamente el ribete de estrellas no les es ajeno. Por eso, simple y llanamente, cuentan con recursos suficientes para pagar traductores, asistentes y todo lo que se les venga en gana.

Eso, estimados amigos, no es el punto. Como dije en manifestaciones anteriores a través del Twitter, es sólo el pico del iceberg, la puerta de entrada al debate, el punto de partida en una batalla que ya tiene años librándose para lograr la igualdad de condiciones de todos los jóvenes que arriban al norte buscando un chance de salir de la pobreza extrema en la que casi todos viven en sus países.

¿Cuántos bonos les han robado a los muchachos y a sus familiares, sencillamente por no dominar un idioma?, ¿Cuántos documentos han firmado a ciegas, por no entender?. ¿Cuántas mentiras habrán escuchado con respecto al uso de los esteroides?. ¿Cuántos jóvenes han estropeado su desarrollo físico y mental a causa de las sustancias ilegales?, y lo que es peor: ¿Cuántos jóvenes han perdido la vida a causa del uso de esas sustancias?. Créanme que la respuesta, da grima.

Es mucho lo que lleva encima un muchacho pobre en búsqueda de salir de la miseria. Es la madre, el padre (si es que existe o se hizo cargo de él alguna vez), los hermanos y todo un pueblo rezando para que llegue y convenza a la gente del equipo de MLB. Son muchos sueños puestos en hombros poco preparados, desde todo punto de vista posible,  para afrontar los intrincados caminos de ser un astro de la pelota.

¿Y creen ustedes que sin preparación, sin ayuda, sin conocimientos del entorno, sin entender siquiera el idioma en el que legalmente se desenvolverá, el resultado puede ser positivo?.

Claro que hay algo más de atención al pelotero latino, tomando como referencia lo que se hacía en el pasado. Y eso tiene su asidero en la inagotable cantera de talento que hay en estas tierras, y eso es otro hecho que no admite dudas. La MLB, amigos, sería un triste espectáculo, aburrido y gris, sin la presencia de los jugadores latinos. Eso lo saben allá arriba y de alguna manera, paños calientes han aparecido.

Pero no es suficiente. Son unos niños, literalmente, los que van desarmados a una guerra. Y guerra sucia y sin cuartel en muchos sentidos.

¿O es que la respuesta a la propuesta de que te convertirás en Vladimir Guerrero, Alex Rodríguez o Albert Pujols, si te inyectas esto o te tomas lo otro, por parte de uno de esos muchachos, será siempre negativa?

Eso sería soñar. Y soñar a juro con algo que va más allá de los consejos de entrenadores y trainers.

¿Darían esos personajes las mismas instrucciones a sus hijos, sabiendo que pueden hasta morir en el intento de ser unas super estrellas del juego?.

No señores. Cuando se tienen hijos, se condena todo lo que pueda ir en contra de ellos. Se rechaza cualquier punto que los perjudique y se reza para que no caigan en manos de inescrupulosos que solo piensan en los contratos millonarios. Desde esa única y particular perspectiva, se puede entender este planteamiento.

Por eso, cada vez que personajes como Oswaldo Guillén abren su boca, hay que ir más allá de la crítica simple. Hay que medir la intensidad del impacto que causa en los afectados.

Ya muchos jugadores se manifestaron públicamente a favor de Guillén. ¿Casualidad?, ¿Simple respaldo a las palabras de un amigo?. No creo que escudriñar en las entrañas del monstruo, con lo poderoso que este suele ser, sea un hobby.

El problema existe, y aunque aparezcan manifestaciones del equipo de Guillén, de la MLB en pleno y de la Corte Celestial, hay que aprovechar el momento en que salió a la palestra. Y el momento, parece ser este.

Como siempre, pueden estar o no de acuerdo. Pueden sacar un millón de proyectos de la MLB o de los equipos por separado, pero no creo que puedan ir a las casas de los muchachos muertos o mutilados por el uso de los esteroides y mirarlos e ellos o a sus familiares, de frente a la cara. Y eso, será otro punto firme e inexpugnable.

Probablemenbte, en un futuro no muy lejano, muchas madres tendrán algo que agradecerle a Guillén, que no es el único que aconseja a los muchachos, es verdad, pero si es el que se ha atrevido, una vez más, a desafiar sectores de permanente y absoluto mutismo en relación a estos temas.

Falta mucho amigos… pero falta menos. Siempre es así

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s