El Kid: ¿me quieren o no me quieren?


Cuando se invierte mucho dinero en una franquicia de beisbol, todo lo que pudiera eventualmente afectar el buen funcionamiento de la organización, regularmente es objeto de minuciosa y detallada revisión. Al fin y al cabo, esa empresa es propiedad de alguien que la maneja como mejor le parezca.

Hace algunos días, salió a la luz “muy pública” por cierto, el caso del lanzador venezolano de los Mets de Nueva York, Francisco Rodríguez.

La situación, ampliamente difundida en el orbe, implicó cierto grado de violencia con el padre de su pareja. Además, implicó igualmente una mezcla temible y desafortunada: hospital y policía…

Las lesiones del agraviado, lo llevaron al hospital y el agresor fue detenido por los cuerpos policiales de Nueva York. Fue muy difícil, por tanto, hacerse de la vista gorda.

Un jugador que caiga en situaciones de esta naturaleza, claramente adversa lo contemplado en algunas cláusulas contractuales, relacionadas todas con la necesidad de comportarse adecuadamente y con el espíritu deportivo que amerita su investidura.

Ahora, ¿es argumento suficiente para los Mets como para intentar deshacer el contrato con el pelotero?…

Para muchos, sencillamente cuadra la actuación del venezolano con la violación a las cláusulas de buena conducta. Por ende, hasta procedería la anulación del contrato en los términos que el mismo documento determina.

No obstante… ¿Es la aplicación del deseo de mantener limpia la imagen de la organización lo que motiva tanta alharaca en relación al contrato, o es otra la motivación de los metropolitanos?…

Es muy  pequeña la línea que separa ambas posibilidades.

Es cierto y válido que se pretenda imponer el orden en una estructura de complicado manejo, sometida constantemente al ojo de los fanáticos y los medios de comunicación. Pero, ¿cómo no pensar en aprovechar esa coyuntura para sacudir las bases de una plantilla en problemas?. ¿Cómo no pasearse por un eventual ahorro de dinero acompañado del escarmiento y desprendimiento de un jugador que les causó un daño al club?…

He allí el dilema. La prueba tendría que ser contundente. Habría que dejar sentado, sin el más mínimo asomo de duda, que el intento de anular el contrato de Rodríguez no es fruto del deseo aleccionador-ahorrativo-coyuntural de los propietarios del conjunto.

Los conocedores han manifestado que, ciertamente, pudieran existir elementos sólidos para intentar al menos salirse de esa obligación. No obstante, esos mismos expertos, reconocen la dificultad de llevarlo a la práctica de manera exitosa.

Antecedentes hay, y en algunos casos, con mayor contundencia en cuanto a la violación de los preceptos conductuales del jugador (caso Lamarr Hoyt, lanzador de los Padres de San Diego, acusado de intentar distribuir drogas en 1987), pero el resultado en ese, y otros casos de intento de anulación de contratos (Denny Neagle, Wilfredo Cordero y Sidney Ponson, por ejemplo), el resultado siempre benefició al jugador.

En la mayoría de los casos, se pasó por un arbitraje que determinó compensaciones económicas de los equipos a los peloteros, aunque estos a la postre no vistieran más la camiseta del club.

Es, sin duda, un asunto delicado el de Francisco Rodríguez. Sentaría un precedente que pudiera cambiar la historia de los “contratos garantizados” en las Grandes Ligas y abriría una enorme brecha en cuanto a la intrpretación de las razones de “comportamiento y conducta” que regirían esos pactos.

Por ahora, el “Kid” (que ya no es tan muchacho), será operado y no jugará más este año.

Tiempo para la reflexión y para pensar suficientemente en la manera de resolver esos puntos en su vida. Además, tiempo para determinar lo que en definitiva se usará como estrategia para salir airoso de la audiencia de septiembre, en la que se determinará el alcance de la sanción y/o compensación necesaria para olvidar todo esto.

Fácil no será, ni para el jugador ni para el plantel neoyorquino.

Falta mucho amigos… pero falta menos, y eso es un hecho.

 

3 pensamientos en “El Kid: ¿me quieren o no me quieren?

  1. Simplemente excelente artìculo mi estimado, realmente tengo que leerte con frecuencia para aprender algunos asuntos de eso tan interesante que es escribir…un gran abrazo

  2. Saludos Luis Enrique;

    Ante todo mi reconocimiento, haces un gran trabajo en la narración es amena y divertida entre otras cosas, pero te escribo a manera de crítica (constructiva, por cierto) y no tiene nada que ver con el artículo publicado.

    El 12-10-2010 en la transmisión del juego Caribes-Magallanes hiciste comentarios “fuertes” en contra la gerencia anterior de Caribes, te quiero señalar que en las prácticas gerenciales las decisiones se toman considerando muchos factores (objetivos y subjetivos) y te garantizo que la gerencia de Caribes, la anterior, consideró todos estos factores, de hecho hubo casos en los cuales las “máximas autoridades” del equipo tomaron decisiones sin tomar en cuenta la opinión de la gerencia, a esta última no le quedaba otra que asumir la responsabilidad de las mismas, aunque en la mayoría de los casos dejamos por escrito nuestra posición.

    En todo caso Luis Enrique, discúlpame la confianza, me pongo a la orden para sostener una conversación y aclarar algunas cosas, que pudieran hacer que tus comentarios se ajusten un poco más a la realidad (es mi humilde sugerencia).

    Este comentario es extensible Ingeniero Carrillo que por demás conoce el tema interno de Caribes y sabe de que estoy hablando.

    Por último, no pretendo molestarte ni crear una polémica, mi intención es aclarar un poco las cosas que se dicen ya que pueden afectarme laboralmente, ya que yo vivo de mi prófesión (soy asesor gerencial y así fue como llegué a Caribes) y como es lógico, cualquier comentario puede afectar mi trabajo y en consecuencia a mi familia.

    Sin más que agregar me despido cordialmente y en la espera que puedas prestarle un poco de atención al presente.

  3. Señor Sequera, formalmente le solicito mi derecho constitucional a réplica, para que yo pueda defenderme de sus improperios, espero me diga la fecha y hora para acudir a una transmision de su televisora a efectos de exponer mi version de los hechos, esta solicitud es apliclable al ingeriero carrillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s